Es difícil explicar desde nuestro lugar como comunicadores lo que sucede entre Israel y el grupo terrorista Hamas. Más allá de los ribetes históricos, un conflicto que nació a finales de la década del 40 y un enfrentamiento feroz entre israelíes y palestinos, dejando miles y miles de muertos, no podemos comprender en carne propia lo que siente hoy una persona que habita esta región.
Es un momento donde el periodismo, entre todas sus funciones y con la imposibilidad que tenemos de no poder estar en el lugar de los hechos, de escuchar a los que están y más aún a ellos que tienen un vínculo con nuestra región, como es el caso de la filial pincharrata en Tel Aviv, que lleva el nombre del legendario Ruso Prátola. Este grupo de más de 100 fanáticos tiene a un joven israelí que hoy está en combate. Además está el platense, fanático de Gimnasia, Natán De Leo, que con su camiseta del Lobo recorrió el mundo y hoy también está dejando todo en la guerra.
“Para el que nos conoce un poco más de cerca, sabe cómo es Israel o el pueblo judío en general, donde se venera la vida. Es lo más importante y nos han arrancado un pedazo del alma. Es un vacío muy grande”, inició el fundador de la filial albirroja en suelo israelí, Eliel Nehmad, mostrando su sentir en diálogo con El Editor Platense. “Es como cuando arrancas el papel de un regalo, de esa manera hicieron con nosotros”, aseguró.
El joven vive en la zona centro del país, donde funciona lo que tiene que funcionar y donde se sufre menos lo que es la infiltración de los terroristas. Crudo. Genera piel de gallina pensar que podes salir de tu casa y no volver nunca más. “Lo que sí se sufre es el ataque con misiles. Suenan las alarmas y cada vez que nos tiran tenemos que apresurarnos, dejar lo que estás haciendo e irte a un refugio. Estamos alerta ya que sabemos que hay terroristas dando vueltas”, señaló.
Volviendo a la filial, han activado una colecta de dinero y se hizo una entrega de productos a los soldados. “Nosotros estamos haciendo esto, pero como todo el país lo está haciendo, no somos especiales”, manifestó.
La agrupación de Estudiantes más allá de sus encuentros, que hoy no pueden darse por la guerra, cuenta con un equipo de fútbol, que es un proyecto social que abarca chicos refugiados de guerra del África, como también a migrantes de todo el mundo en Israel. “Es para lograr hacer el puente a lo que es la sociedad y la inclusión”, comentó Eliel, en un trabajo que ha sido destacado en varias ocasiones por la dirigencia del León.
El horror invade a Israel y todos los ojos del mundo están puestos ahí, ya que según señalan los expertos, el ataque no tiene precedentes. “Más allá de los misiles, lo más terrible fue la infiltración y la masacre humana. Gente Inocente. Tener terroristas infiltrados, es muy difícil manejarlo. En Israel siempre se veneró la vida tener rehenes dentro de la Franja de Gaza, es muy complicado”, apuntó y luego explicó: “Hay que entender que no es una guerra con un país, sino que es un con un grupo terrorista y tristemente utiliza a su propio pueblo como escudo humano”.
“A pesar del dolor, estamos unidos. Estamos fuertes. Esperemos poder sacar adelante todo esta situación como el pueblo de Israel siempre ha sabido hacer y que realmente cueste la menor cantidad de inocentes”, completó Eliel.
De Leo, el joven de Gimnasia, manifestó en diálogo con La Cielo que está en una base militar y como estuvo en el Ejército, fue convocado junto a 300 mil personas para combatir. “Soy re tripero; a la guerra vine con el mate, el arma y la camiseta”, manifestó, en una declaración que dio vueltas el mundo y que en la ciudad lógicamente resonó.
Estudiantes y Gimnasia, en medio de la guerra, del otro lado del mundo, historias que nos deja el fútbol, con la pasión que genera, que hoy quedó a un costado y de luto, debido a uno de los episodios más tristes que le está tocando vivir a la humanidad. Esperemos, termine pronto.